Thursday, July 9, 2015

“¿Cuál es la señal de tu venida?... Lección #21 del Nuevo Testamento

        

Actividad para despertar el interés

Una predicción especifica algo que puede suceder, mientras que una profecía especifica algo que  sucederá. Una predicción en cuanto al clima puede estar equivocada, pero las profecías en cuanto a la Segunda Venida se cumplirán.

Pida a los miembros de la clase que observen el cielo a través de la ventana. Si en su salón no hay una ventana, pregúnteles cómo era el clima cuando llegaron a la iglesia. Después haga una predicción improbable con respecto al clima; por ejemplo, si no hay nubes y hace calor, diga que va a nevar en unas cuantas horas. Si hace frío y está lloviendo y parece que la lluvia va a continuar, diga que en cinco minutos hará calor y dejará de llover.
Pregunte a los miembros de la clase lo que piensan de su predicción. Después de sus comentarios, haga las siguientes preguntas:

               
• ¿Cuál es su predicción del clima para las próximas horas? 
¿En qué se basan para hacer esa predicción?
• ¿Cómo influyen en nuestras actividades las señales que indican cómo estará el clima? a menudo hacemos preparaciones en base a esas señales; por ejemplo, podemos hacer planes de tener actividades afuera cuando va a estar agradable el clima, o podemos hacer preparativos especiales para enfrentar una tormenta severa.
La predicción del clima es una situación en la cual dependemos de las señales para prepararnos para los acontecimientos futuros. Si observamos esas señales, reducimos las posibilidades de no estar preparados. En forma similar, el observar las señales de la segunda venida de Jesucristo puede ayudarnos a prepararnos para ese gran acontecimiento. 
En esta lección se tratará el tema de las señales que Jesús profetizó que precederían Su segunda venida. 
el Señor ha revelado información para prepararnos para Su Segunda Venida. A pesar de las tribulaciones de los últimos días, podemos anticipar con gozo ese gran acontecimiento.
En el capítulo 24 de Mateo se encuentran las profecías del Salvador en cuanto a la destrucción de Jerusalén y en cuanto a Su segunda venida. 
A través del tiempo, se ha cambiado el texto y el orden de los versículos de este capítulo, por lo que a veces es difícil entender a qué acontecimiento se refiere cierto versículo. 
Afortunadamente, como parte de su traducción inspirada de la Biblia, José Smith aclaró las dos profecías y restauró información adicional. Su traducción inspirada de Mateo 24 se encuentra en José Smith—Mateo, en la Perla de Gran Precio.
Válgase del relato de José Smith—Mateo para analizar las doctrinas y los principios contenidos en esta lección. Durante el transcurso de la clase, muestre la lámina de la Segunda Venida.

1. Jesús predice la inminente destrucción de Jerusalén.

Analicen José Smith—Mateo 1:1–20 (véase también Mateo 24:1–5, 9–13, 15–22). 

• Unos cuantos días antes de la crucifixión de Jesús, algunos de Sus discípulos lo acompañaron al Monte de los Olivos. 
¿Cuáles fueron las dos preguntas que le hicieron a Jesús? (Véase José Smith—Mateo 1:4. La respuesta del Salvador a la primera pregunta, acerca de la destrucción de Jerusalén, se encuentra en José Smith—Mateo 1:5–20.
 La respuesta del Salvador a la segunda pregunta, acerca de Su segunda venida, se encuentra en José Smith—Mateo 1:21–55.)
• ¿Qué profetizó Jesús en cuanto al templo de Jerusalén y en cuanto a la ciudad en sí? (José Smith—Mateo 1:2–3, 12.) 
¿Qué señales profetizó el Salvador que precederían la destrucción de Jerusalén? (José Smith—Mateo 1:5–10.)
• ¿Qué dijo Jesús a Sus seguidores que debían hacer para evitar la destrucción? (José Smith—Mateo 1:11–15.)
 ¿Por qué era importante que no regresaran a sus hogares después de huir? (Lucas 9:62; D. y C. 133:14–15.)
Aunque muchos judíos no creyeron que se pudiera destruir su gran ciudad y templo, las profecías del Señor se cumplieron en el año 70 d. de J.C. Creyendo que el Mesías vendría y les ayudaría en sus batallas, los judíos se rebelaron contra los romanos en el año 66 d. de J.C. Cuatro años después, los romanos habían destruido toda la ciudad. Los que escucharon al Salvador y huyeron a las montañas fueron salvos; los que no escucharon su consejo fueron dispersados y destruidos.

2. Jesús describe las señales que precederán Su Segunda Venida.

Lean y analicen los versículos de José Smith—Mateo 1:21–55 que usted haya seleccionado (véase también Mateo 24:6–8, 14, 23–51). 
La clase que la segunda pregunta que hicieron los discípulos tenía que ver con la segunda venida del Salvador y la consecuente destrucción de los inicuos (a veces denominada “el fin del mundo”). 
¿Qué señal de la Segunda Venida se describe en José Smith—Mateo 1:22?
 ¿Qué evidencia podemos ver del cumplimiento de esta profecía? 
¿Cómo podemos evitar el ser engañados por falsos profetas? (Mateo 7:15–20; D. y C. 45:57; 46:7–8.)
• ¿Qué señal de la Segunda Venida se menciona en José Smith—Mateo 1:23 y 28? 
¿Qué evidencia vemos del cumplimiento de esta profecía? El Señor nos enseñó que no debemos turbarnos por las guerras y los rumores de guerras. ¿Cómo podemos encontrar la paz en tiempos tan difíciles? (1 Juan 4:16–18; D. y C. 6:34–36; 45:34–35; 59:23.)
El élder M. Russell Ballard dio el siguiente consejo de esperanza y ánimo:
“Aun cuando las profecías nos dicen que estas cosas sucederán, más y más gente expresa su temor ante la forma acelerada en que se presentan las calamidades en todo el mundo… Sí tenemos serias razones para estar profundamente preocupados por no ver la respuesta inmediata a los problemas que enfrenta la familia humana y que parecen sin solución, pero a pesar del obscuro panorama, que a la postre será peor, ¡jamás debemos rendirnos… !
“…El Señor tiene todo en sus manos; Él conoce el fin desde el principio. Él nos ha dado instrucciones adecuadas para que, si las seguimos, nos encontremos seguros ante cualquier crisis. Sus propósitos se cumplirán y algún día entenderemos las razones eternas de todos estos acontecimientos. Por lo tanto, debemos cuidarnos actualmente de no tener reacciones extremas ni exagerar en preparaciones excesivas; lo que debemos hacer es guardar los mandamientos de Dios y ¡no perder jamás las esperanzas!
“Pero ¿dónde encontrar la esperanza en medio de tanta confusión y tantas catástrofes? Muy sencillo, nuestra única esperanza de encontrar la seguridad espiritual durante estos tiempos turbulentos es volvernos con los pensamientos y el corazón a Jesucristo… Armados con la armadura de la fe podemos sobreponernos a muchas de nuestras dificultades diarias y vencer nuestras debilidades y temores, sabiendo que si hacemos lo mejor por guardar los mandamientos de Dios, pase lo que pase, estaremos bien” (Liahona, enero de 1993, págs. 35–36).
• ¿Qué señales de la Segunda Venida se describen en José Smith—Mateo 1:27 y 31? 
¿Cómo se están cumpliendo esas profecías en la actualidad? La obra misional se está acelerando, y el Evangelio se está enseñando y aceptando en más y más lugares alrededor del mundo. 
¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros para ayudar a cumplir esas profecías?
• ¿Qué señales de la Segunda Venida se describen en José Smith—Mateo 1:29–30? 
¿Qué evidencia ven de que esas profecías se estén cumpliendo? 
¿Qué nos han aconsejado hacer los profetas de los últimos días para prepararnos para los desastres naturales que precederán la Segunda Venida?
• ¿Qué señales de la Segunda Venida se mencionan en José Smith—Mateo 1:32–33?
• El Señor les dijo a sus seguidores en Jerusalén: “quedaos en el lugar santo” (José Smith—Mateo 1:12), y nos ha dado un consejo similar en nuestros días (D. y C. 87:8; 101:22). 
¿Cuáles son algunos de los lugares santos en donde debemos quedarnos? ¿Cómo ayudarán a protegernos esos lugares durante las dificultades de los últimos días?
El presidente Ezra Taft Benson dijo: “Los hombres y las mujeres santos permanecen en lugares santos, y entre esos lugares se encuentran nuestros templos, nuestras capillas, nuestros hogares y las estacas de Sión, que son, como declara el Señor, ‘para defensa y para refugio contra la tempestad y contra la ira, cuando sea derramada sin mezcla sobre toda la tierra’ (D. y C. 115:6)” (“Prepare Yourselves for the Great Day of the Lord”, Brigham Young University 1981 Fireside and Devotional Speeches, 1981, pág. 68).
•¿Qué guía nos proporcionó Jesús para ayudarnos a no ser engañados en los últimos días antes de Su segunda venida? (José Smith—Mateo 1:37). 
¿Cómo podemos atesorar la palabra del Señor? 
¿Cómo les ha ayudado el atesorar la palabra del Señor a evitar ser engañados?
• ¿Qué enseñó Jesús en los pasajes que se hallan a continuación para ayudarnos a prepararnos para Su segunda venida?
  1. a. 
    La parábola de la higuera (José Smith—Mateo 1:38–40).
  2. b. 
    La comparación de la Segunda Venida con los días de Noé (versículos 41–43).
  3. c. 
    La profecía de dos personas trabajando en el campo y dos personas moliendo en el molino (versículos 44–46).
  4. d. 
    La parábola del buen hombre y el ladrón (versículos 47–48).
  5. e. 
    La parábola del señor y sus siervos (versículos 49–54).
• ¿Por qué es importante que continuamente velemos y nos preparemos para la venida del Señor? ¿Cómo podemos velar y prepararnos para encontrarnos con el Señor?
• ¿Qué sucederá con los rectos cuando el Salvador vuelva? (José Smith— Mateo 1:37, 44–45, 50; 1 Tesalonicenses 4:16–18; D. y C. 88:96–98.)

Conclusión

Testifique que se cumplirán todas las profecías acerca de la Segunda Venida de Jesucristo que se encuentran en las Escrituras. Haga hincapié en que al estudiar las enseñanzas del Salvador y al seguir el consejo de los profetas de nuestros días, podremos prepararnos para encontrarnos con Cristo. Si estamos preparados, la Segunda Venida será para nosotros un día maravilloso.

Sugerencia adicional para la enseñanza

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilícelo como parte de la lección.

Las señales de la Segunda Venida reveladas en los últimos días.

El profeta José Smith recibió una revelación que repetía y aclaraba las profecías dadas a los antiguos discípulos de Jesús. Dicha revelación se encuentra en la sección 45 de Doctrina y Convenios, comparen Doctrina y Convenios 45:15–55 con José Smith—Mateo.
Si lo desea, puede señalar que en Doctrina y Convenios 45:60–61, el Señor le dijo a José Smith que comenzara a traducir el Nuevo Testamento. José Smith—Mateo es parte de esa traducción inspirada.


Thursday, July 2, 2015

“¡Ay de vosotros… hipócritas!”...Lección # 20 del Nuevo Testamento

                               Actividad para despertar el interés

                         
Muestre dos tazas. Asegúrese de que los miembros de la clase sólo puedan ver el exterior de las tazas.
• ¿Cuál de estas dos tazas preferirían usar para tomar una bebida?
Muestre a los miembros de la clase el interior de las dos tazas.

• ¿Ahora cuál preferirían usar? ¿Por qué?
Explique que Jesús comparó a los fariseos con la taza que está limpia por fuera pero sucia por dentro (Mateo 23:25–26). Los fariseos ponían mucha atención a las ordenanzas y los hechos exteriores que les daban la apariencia de ser rectos, pero no les preocupaba realmente ser rectos en su corazón. Por eso Jesús se refirió a ellos como hipócritas. En esta lección se hablará de la condenación del Salvador a los hipócritas: personas que aparentan ser rectas pero que no tratan de vivir con rectitud.

1. María unge los pies de Jesús.

Lean y analicen Juan 12:1–8. 
Cinco días antes de Su Crucifixión, Jesús pasó una tarde con Sus amigos en Betania. Allí María, la hermana de Marta y de Lázaro, ungió los pies del Salvador con nardo, un perfume muy caro (Juan 12:1–3). El élder James E. Talmage explicó por qué lo hizo:
“Ungir la cabeza de un huésped con aceite ordinario significaba honrarlo; ungirle también los pies indicaba una consideración inusual e insigne; pero la unción de la cabeza y los pies con nardo, y tan abundantemente, fue un acto de homenaje reverencial raras veces obsequiado aun a los reyes. El acto de María fue una expresión de adoración, el fragante derramamiento de un corazón rebosante de adoración y cariño” (Jesús el Cristo, 1964, pág. 539).
• María ungió los pies del Señor para demostrar el amor que tenía por Él. ¿Cómo demostramos nosotros nuestro amor por el Señor?
• Los actos de María fueron criticados por Judas. ¿Qué dijo él que debía hacerse con el aceite? (Véase Juan 12:4–5.) 
¿Por qué era Judas un hipócrita? ( Juan 12:6.)
2. Jesús hace una entrada triunfal en Jerusalén.
Lean y analicen Mateo 21:1–11. 
Cuando Jesús regresó a Jerusalén para la pascua, muchas personas llegaron a verle porque habían escuchado que había levantado a Lázaro de la muerte (Juan 12:17–18). 
Al acercarse a la ciudad, Jesús fue recibido por una gran multitud de personas que colocaron mantos en Su camino y lo alabaron con ramas de palma, un honor que usualmente se reservaba sólo para los reyes y los conquistadores. Con esto se cumplió la profecía de Zacarías (Zacarías 9:9) y fue otro testimonio de que Jesús era el Mesías prometido.

• ¿Qué le llama la atención en cuanto al relato de Jesús montado humildemente y entrando de manera triunfal en Jerusalén?
 ¿Qué piensan que habrían sentido si hubieran estado presentes ese día?
• Las personas que alabaron a Jesús con ramas de palma lo reconocieron como un profeta y un rey (Mateo 21:9, 11; Lucas 19:38), pero otras personas malentendieron Su misión o lo rechazaron. 
¿De qué manera las personas malentienden o rechazan al Salvador hoy día? ¿Cómo podemos aceptarle y recibirle más plenamente en nuestra vida?

3. Jesús da la parábola de los dos hijos y la del padre de familia.

Lean y analicen los versículos de Mateo 21:23–46
En la parábola de los dos hijos, ¿cómo demostró el primer hijo que era más obediente que el segundo? (Mateo 21:28–30.) 
¿Cómo aplicó Jesús esta parábola a los que le escuchaban? (Mateo 21:31–32; véase también la Traducción de José Smith de Mateo 21:33, Guía para el Estudio de las Escrituras, pág. 224.) 
Los publicanos y las rameras eran como el primer hijo porque inicialmente rechazaron los mandamientos de Dios, pero cuando Juan les predicó, aceptaron a Cristo y se arrepintieron de sus pecados.
¿Por qué eran los sacerdotes principales y los ancianos como el segundo hijo? (Afirmaban seguir a Dios, pero rechazaron las enseñanzas de Juan y rechazaron a Jesús aún después de haberle visto en persona.) 
¿Por qué era un hipócrita el segundo hijo?
• ¿Qué promesas hemos hecho con el Señor?  (Como la que hacemos en el bautismo, al participar de la Santa Cena y al recibir el sacerdocio.) 
¿Por qué a veces somos como el segundo hijo? 
¿Cómo podemos fortalecer nuestro cometido con el Señor? 
¿Cómo podemos ayudarnos unos a otros a guardar las promesas que hemos hecho con el Señor?
• En la parábola del padre de familia (Mateo 21:33–41)
Representa el padre de familia, o sea, el señor de la viña a nuestro Padre Celestial. 
Los labradores son los líderes religiosos de los judíos en la época de Jesús.
Los siervos son los profetas.
El hijo asesinado por los labradores es Jesucristo.
• ¿En qué se parecían los líderes religiosos de los judíos y los labradores de la parábola? 
¿Qué reconocieron los principales sacerdotes y los ancianos que sucedería con los labradores cuando llegara el señor de la viña? (Véase Mateo 21:41.)
• ¿Quién era “la piedra que desecharon los edificadores”? (Véase Mateo 21:42; Hechos 4:10–12.) 
¿Quiénes eran los edificadores? 
¿Qué dijo Jesús que sucedería con los edificadores que desecharan la piedra angular? (Véase Mateo 21:43–44.) 
¿Cómo podrían aplicarse a nosotros las palabras de Jesús en el versículo 43?
• ¿Cómo reaccionaron los principales sacerdotes y los fariseos cuando se dieron cuenta de que Jesús hablaba de ellos en estas parábolas? (Véase Mateo 21:45–46.) 
¿Cómo podemos vencer cualquier orgullo o indignación que pudiéramos sentir cuando se nos llame al arrepentimiento?

4. Los escribas y los fariseos le tienden una trampa a Jesús.

Lean y analicen los versículos de Mateo 22:15–46 
En estos versículos hay un registro de tres ocasiones en que los fariseos y los saduceos le tendieron una trampa a Jesús para tratar de que dijera algo que les permitiera desacreditarlo y condenarlo.
• ¿Qué hicieron los fariseos la primera vez para tenderle la trampa a Jesús? Véase Mateo 22:15–17.  Si Jesús contestaba que sí a la pregunta, podrían acusarlo de apoyar al odiado gobierno romano. Si contestaba que no, podrían acusarlo de rebeldía contra el gobierno.
¿Qué percibió Jesús en cuanto a los que lo interrogaban? (Mateo 22:18.) El Señor conoce nuestro corazón y nuestros pensamientos. No podemos esconderle nada.
¿Cómo contestó Jesús la pregunta? ( Mateo 22:19–21.) 
¿Cómo puede guiarnos esa respuesta en cuanto a la lealtad que debemos a Dios y a los gobiernos terrenales? (Véase también el Artículo de Fe Nº 12.)
• ¿Cómo le tendieron los saduceos la trampa a Jesús? (Mateo 22:23–28.)
¿Por qué fueron hipócritas los saduceos en su pregunta? ( Mateo 22:23). Fingieron estar preocupados en cuanto al matrimonio en la resurrección, en la cual no creían.
¿Cómo contestó Jesús su pregunta? (Mateo 22:29–30)  en Doctrina y Convenios 132:15–16, 19 se aclara la enseñanza de Jesús. Los que no hagan y guarden los convenios del matrimonio en el templo serán solteros en el cielo; para los que sí hagan y guarden esos convenios, el matrimonio durará por la eternidad.
• ¿Cuál fue la tercera trampa que le tendieron a Jesús? (Mateo 22:34–36.) 
¿Por qué resolvió esta pregunta la respuesta de Jesús? (Mateo 22:37–40.) 
¿Por qué piensan que son tan importantes estos dos grandes mandamientos?
 ¿Qué podemos hacer para vivirlos más plenamente?
El élder Howard W. Hunter dijo: “El que ama al Señor con todo su corazón… está listo a ceder, hacer o sufrir cualquier cosa para agradarle o glorificarle. Ama a Dios con toda su alma [el que]… está dispuesto a dar su vida por Su causa y ser desprovisto de las comodidades del mundo para glorificarlo. Ama a Dios con toda su fuerza aquel que utiliza todas las energías de su cuerpo y alma en el servicio de Dios. Ama a Dios con toda su mente aquel que se aplica sólo a conocer a Dios y a su voluntad, ve a Dios en todas las cosas y lo reconoce en todas sus sendas” (Citado en la Guía de estudio personal del Sacerdocio de Melquisedec, 1987, “Venid en pos de mí”, Lección 10).

5. Jesús condena el pecado de la hipocresía.

Lean y analicen los versículos de Mateo 23 
• Los escribas y los fariseos pagaban el diezmo, daban a los pobres, asistían a los servicios de adoración y asistían con frecuencia al templo. ¿Por qué los condenó el Señor? (Mateo 23:5, 14, 23–28.) Porque No hacían esas cosas por fe, sino por el deseo de que otros los vieran como personas rectas.
¿Qué fue “lo más importante” que el Señor dijo que habían omitido? (Mateo 23:23.) 
¿Cómo podemos asegurarnos de no omitir “lo más importante” de nuestra propia vida?
• Como miembros de la Iglesia, ¿cómo podemos a veces ser hipócritas? (Por ejemplo, cuando asistimos a las reuniones de la Iglesia, quizás nos interese más que otras personas nos vean que el adorar a Dios. Tal vez nos quejemos de tener asignaciones en la Iglesia en las que no recibamos mucho reconocimiento por el servicio que prestemos. Quizás sostengamos a los líderes de la Iglesia y luego critiquemos sus decisiones.)
• ¿Qué podemos hacer para evitar la hipocresía? Pida a los miembros de la clase que consideren en silencio las preguntas que están a continuación: ¿Pago mi diezmo, doy a los pobres, asisto a las reuniones y sirvo a los demás para mi propia gloria o para la gloria de Dios? En todos mis hechos, ¿trato de acercarme más a mi Padre Celestial y a Jesucristo?

Conclusión

Inste a los miembros de la clase a examinar su vida para ver si en ella hay hipocresía, y a eliminarla. Testifique que el sincero deseo de servir y de obedecer a Jesucristo, motivado por el amor por Él y la fe en Él, nos ayudará a acercarnos más a Él y aumentará nuestro amor y nuestra fe.

Sugerencias adicionales para la enseñanza

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilice uno o más de estos conceptos como parte de la lección.

1. Jesús maldice una higuera estéril, que es un símbolo de la hipocresía.

Lean y analicen Mateo 21:17–22. Explique que otro símbolo de la hipocresía era la higuera que Jesús vio camino a Jerusalén.
• ¿Qué hizo Jesús cuando vio que el árbol tenía muchas hojas pero que no tenía fruto? (Véase Mateo 21:19.) ¿En qué se parecía la higuera a un hipócrita?
El élder James E. Talmage explicó: “[La higuera] se convirtió en el objeto de la maldición y tema del discurso instructivo del Señor porque, teniendo hojas, se hallaba engañosamente estéril. Si fuera razonable atribuirle agencia o albedrío moral al árbol, tendríamos que tacharlo de hipócrita; su completa esterilidad, junto con su abundancia de hojas, lo tornan en un tipo de hipocresía humana” (Jesús el Cristo, 1964, pág. 555).

2. Presentación en video.

En el segundo segmento de “Costumbres del Nuevo Testamento”, una selección del videocasete Nuevo Testamento: Presentaciones en video (53914 002), se explica cómo usaban los judíos las filacterias y las franjas. Si no mostró este segmento en la lección 9, podría mostrarla ahora para ayudar a los miembros de la clase a entender Mateo 23:5 (“ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos”). Analicen cómo estos artículos simbolizaban la hipocresía de los escribas y de los fariseos.

3. ”Amaban más la gloria de los hombres” (Juan 12:43).

• Juan registró que muchas personas que creían en Jesús no lo admitían porque “…amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios” (Juan 12:42–43). ¿Por qué a veces nos preocupa demasiado el recibir “la gloria de los hombres”? ¿Cuáles son las consecuencias de buscar “la gloria de los hombres”? ¿Cómo podemos superar el deseo de buscar la gloria y el reconocimiento de los demás? (Véase D. y C. 82:19; 88:67.)

Julio "¿Qué verdades espirituales aprendo de las ordenanzas del Evangelio?"... Ven Sigueme (Escuela Dominical)

¿Cómo puede ayudarles a ver la relevancia del Evangelio en la vida cotidiana? Las siguientes ideas pueden ayudarle:
                          

Estudie con espíritu de oración los siguientes recursos y pasajes de las Escrituras. ¿Qué pueden aprender las jóvenes del simbolismo de las ordenanzas del Evangelio?
Lucas 22:19–203 Nefi 18:1–11 (La Santa Cena representa el cuerpo y la sangre del Salvador)
Romanos 6:3–6D. y C. 76:51 (El bautismo por inmersión simboliza la muerte y resurrección de Cristo y nuestro propio renacimiento espiritual)
D. y C. 84:19–22 (El poder de la divinidad se manifiesta por medio de las ordenanzas del sacerdocio)
Boyd K. Packer, “El Santo Templo”, Liahona, octubre de 2010, págs. 29–35.
Recuerda al Salvador y Su expiación”, Leales a la Fe, 2004, págs. 176–177.
Ordenanzas”, Leales a la Fe, 2004, págs. 134–135.
Comparaciones y lecciones prácticasLa enseñanza: El llamamiento más importante,págs. 184–185.
Han tenido la oportunidad de explicar una verdad doctrinal a algún amigo?
  • Alguno de ustedes o sus familiares han recibido una ordenanza recientemente (tales como el bautismo, la ordenación al sacerdocio o las ordenanzas del templo).
  •  Aliéntelos a compartir sus experiencias. 
  • ¿Qué les impresionó más acerca de la ordenanza?
  • Divida la clase en dos grupos. A un grupo asígnele el estudio de lo que simboliza el bautismo y al otro el estudio de lo que simboliza la Santa Cena, utilizando las Escrituras y otras fuentes de ayuda (como las sugeridas en esta reseña). 
  • ¿Qué les enseñan esas ordenanzas acerca de la Expiación? 
  • Pida a cada grupo que enseñen al resto de la clase lo que hayan aprendido. Podrían utilizar las láminas 103–104 y 107–108 del Libro de obras de arte del Evangelio.
  •  Pregunte a los jóvenes cómo la comprensión del simbolismo de esas ordenanzas puede influir en su forma de pensar y en sus sentimientos la próxima vez que participen de ellas.
  • Invite a los jóvenes a leer la sección titulada “Una manera de conocer a Dios”, del discurso del élder Dennis B. Neuenschwander “Ordenanzas y convenios”, para buscar respuesta a la pregunta: “¿Qué nos enseñan las ordenanzas del Evangelio acerca de Dios?”. Pídales que compartan lo que hayan encontrado. Aliéntelos a que se hagan esa pregunta la próxima vez que participen o sean testigos de una ordenanza, y que escriban lo que piensan y las impresiones que tuvieron para que las compartan en una clase futura.
  • Como clase, lea “Comparaciones y lecciones prácticas” en La enseñanza: El llamamiento más importante, págs. 184–185. Pida a los jóvenes que busquen razones por las cuales el Señor nos enseña por medio de símbolos. ¿Cuáles son algunas de las verdades eternas o principios que el Señor nos enseña a través de las ordenanzas del bautismo y de la Santa Cena? Aliente a los jóvenes a buscar respuestas a esta pregunta en las Escrituras de esta reseña o bajo los temasbautismo y Santa Cena en Leales a la Fe.
  • Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan aprendido hoy. ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Comprenden cómo encontrar las verdades espirituales en las ordenanzas del Evangelio? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema?