Thursday, December 18, 2014

"Nuestro Padre Celestial"....Capitulo #1 de Principios del Evangelio


Alma, un profeta del Libro de Mormón, escribió: “…todas las cosas indican que hay un Dios, sí, aun la tierra y todo cuanto hay sobre ella, sí, y su movimiento, sí, y también todos los planetas que se mueven en su orden regular testifican que hay un Creador Supremo” (Alma 30:44).                    Al observar el cielo por la noche, tendremos una idea más clara de lo que Alma quiso decir. Hay millones de estrellas y planetas, todos en perfecto orden, y no están ahí por casualidad. Podemos ver las obras de Dios tanto en el cielo como en la tierra. La gran variedad de plantas hermosas, los diferentes tipos de animales, las montañas, los ríos y las nubes que nos proporcionan lluvia y nieve; todo ello nos testifica que hay un Dios.
Los profetas nos han enseñado que Dios es el Ser Todopoderoso que gobierna el universo. Dios mora en los cielos (véase D. y C. 20:17). Por conducto de Su Hijo Jesucristo, Dios creó los cielos y la tierra y todas las cosas que hay en ellos (véase 3 Nefi 9:15; Moisés 2:1). Hizo la luna, las estrellas y el sol; organizó este mundo y le dio forma, movimiento y vida. Llenó el aire y las aguas con seres vivientes. Cubrió las colinas y las planicies con toda clase de vida animal; nos dio el día y la noche; el verano y el invierno; la época de siembra y de cosecha. Creó al hombre a Su propia imagen para que gobernase sobre Sus otras creaciones (véaseGénesis 1:26-27).

Dios es el Ser Supremo y Absoluto en quien creemos y a quien adoramos. Él es “el Gran Padre del universo”, y “vela por todos los de la familia humana con cuidado y consideración paternales” 

LA NATURALEZA DE DIOS Y ALGUNO DE SUS ATRIBUTOS:

A.- SOMOS CREADOS A SU IMAGEN (VÉASE MOISÉS 2:26; 6:9)

B.- SABEMOS QUE NUESTRO CUERPO ES SEMEJANTE AL DE ÉL. SU ESPÍRITU ETERNO ESTÁ ALBERGADO EN UN CUERPO TANGIBLE DE CARNE Y HUESOS, SIN EMBARGO, EL CUERPO DE DIOS ES GLORIFICADO Y PERFECTO, CON UNA GLORIA QUE NO ADMITE DESCRIPCIÓN. (D Y C 130:22).

c.- Dios es perfecto; es un Dios de rectitud, con atributos tales como el amor, la misericordia, la caridad, la verdad, el poder, la fe, el conocimiento y el juicio. Tiene todo poder, conoce todas las cosas y está lleno de bondad.
d.- Todo lo bueno proviene de Dios; y todo lo que Él hace tiene el objeto de ayudar a Sus hijos a llegar a ser como Él. Dios ha dicho: “…he aquí, ésta es mi obra y mi gloria: Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre” (Moisés 1:39).
Es importante que comprendamos la naturaleza de Dios para llegar a conocerle.

CÓMO LLEGAR A CONOCER A DIOS

EL LLEGAR A CONOCER A DIOS ES TAN IMPORTANTE QUE EL SALVADOR DIJO: “Y ÉSTA ES LA VIDA ETERNA: QUE TE CONOZCAN A TI, EL ÚNICO DIOS VERDADERO, Y A JESUCRISTO, A QUIEN HAS ENVIADO” (JUAN 17:3).



El primer y gran mandamiento es: “…Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón” (Mateo 22:37).
Cuanto más conocemos a Dios, más lo amaremos y guardaremos Sus mandamientos (1 Juan 2:3–5), y al guardar Sus mandamientos podremos llegar a ser como Él.
    Podremos conocer a Dios si:
  1. 1. 
     Creemos que existe y que nos ama ( Mosíah 4:9).
  2. 2. 
     Estudiamos las Escrituras (2 Timoteo 3:14–17).
  3. 3. 
     Oramos a Él (véaseSantiago 1:5).
  4. 4. 
     Obedecemos todos Sus mandamientos lo mejor que podamos (Juan 14:21–23).
Si hacemos estas cosas, conoceremos a Dios y finalmente obtendremos la vida eterna, sabremos que:
  • Hechos 7:55–56  el Hijo esta a la diestra del Padre.   
  • D. y C. 88:41–44  atributos de Dios
      : Él comprende todas las cosas, y todas las cosas están delante de él, y todas las cosas están alrededor de él; y él está sobre todas las cosas, y en todas las cosas, y por en medio de todas las cosas, y circunda todas las cosas; y todas las cosas son por él, y de él, sí, Dios, para siempre jamás. Y además, de cierto os digo, él ha dado una ley a todas las cosas, mediante la cual se mueven en sus tiempos y estaciones;
     y sus cursos son fijos, sí, los cursos de los cielos y de la tierra, que comprenden la tierra y todos los planetas. Y se dan luz unos a otros en sus tiempos y estaciones, en sus minutos, en sus horas, sus días, sus semanas, sus meses y sus años. Todos éstos son un año para Dios, mas no para el hombre..
  • •   De Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan.
  • •    30  Y sucedió que Moisés imploró a Dios, diciendo: Te ruego que me digas ¿por qué son estas cosas así, y por qué medio las hiciste?, Y he aquí, la gloria del Señor cubrió a Moisés, de modo que Moisés estuvo en la presencia de Dios y habló con él cara a cara. Y Dios el Señor le dijo a Moisés: Para mi propio fin he hecho estas cosas. He aquí sabiduría, Y las he creado por la palabra de mi poder, que es mi Hijo Unigénito, lleno de gracia y de verdad. Y he creado incontables mundos, y también los he creado para mi propio fin; y por medio del Hijo Unigénito los he creado. Y al primer hombre de todos los hombres he llamado Adán, Pero sólo te doy un relato de esta tierra y sus habitantes. Porque he aquí, hay muchos mundos que han dejado de ser. Y hay muchos que hoy existen, y son incontables para el hombre; pero para mí todas las cosas están contadas, porque son mías y las conozco. Y aconteció que Moisés habló al Señor, diciendo: Sé misericordioso para con tu siervo, oh Dios, y dime acerca de esta tierra y sus habitantes, y también de los cielos; y entonces quedará conforme tu siervo. Y Dios el Señor habló a Moisés, diciendo: Los cielos son muchos, y son innumerables para el hombre; pero para mí están contados, porque son míos. Y así como dejará de existir una tierra con sus cielos, así aparecerá otra; y no tienen fin mis obras, ni tampoco mis palabras. Porque, he aquí, ésta es mi obra y mi gloria: Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre.
  • • 
     Alma 7:20  Dios no actúa equivocadamente.
  • • 
     José Smith—Historia 1:17  el Padre y el Hijo son dos seres diferentes.
  • • 
     Alma 5:40  lo bueno viene de Dios.
  • • 
     Juan 14:6–9  el Hijo y el Padre son semejantes.
  • • 
     Mormón 9:15–20  Dios de milagros.
  • • 
     Amós 3:7  Dios de revelación.
  • • 
     Juan 3:16  Dios de amor.
  • Como podremos amar a nuestro Dios si no conocemos su infinita bondad y amor.....

Thursday, December 11, 2014

"El día de Jehová, grande y terrible"...lección # 48 del antiguo testamento




El presidente Ezra Taft Benson dijo lo siguiente: “La venida del Salvador, será al mismo tiempo gloriosa y terrible, según la condición espiritual de aquellos que hayan permanecido en la tierra”, esta lección contiene análisis de las profecías que hicieron Zacarías y Malaquías sobre los últimos días, y de nuestra preparación para la Segunda Venida. Las Escrituras se refieren a la Segunda Venida como el “día… grande y terrible” (Malaquías 4:5); y es posible que sea posible ambas al mismo tiempo.

Zacarías y Malaquías profetizan muchos acontecimientos de los últimos días.

Las profecías que se han cumplido en preparación para la Segunda Venida:
  1. a. 
    Malaquías 3:1. Malaquías profetizó que un mensajero prepararía el camino para la venida del Señor. Juan el Bautista preparó el camino para el ministerio terrenal del Señor, y José Smith es el mensajero que preparó el camino para la Segunda Venida (véase Mateo 11:10)
  2. b. 
    Malaquías 4:5–6. Malaquías profetizó que el profeta Elías vendría antes de la Segunda Venida para volver el corazón de los padres hacia los hijos y el de los hijos hacia los padres. Esta profecía se cumplió cuando Elías el Profeta apareció ante José Smith en el Templo de Kirtland para restaurar las llaves del poder sellador (D. y C. 110:13–16).Una de las formas de aplicar este concepto es cuando buscamos los nombres de nuestros antepasados y efectuamos las ordenanzas del templo por ellos.
Las profecías que tienen que cumplirse antes de que el Salvador venga
  1. a. 
    Zacarías 10:6–8. Los pueblos de Judá y de José serán congregados y el pueblo de Efraín será poderoso. El Señor llamará a Su pueblo y lo reunirá. Una de las formas de aplicar este concepto: Podemos contribuir a ese recogimiento dando a conocer el Evangelio a otras personas.
  2. b. 
    Zacarías 12:2–3, 8–9. Una gran guerra tendrá lugar en Jerusalén y sus alrededores, pero el Señor intervendrá y salvará de la destrucción a los habitantes de esa ciudad. Una de las formas de aplicar este concepto: es cuando confiamos en que Dios defenderá a Su pueblo durante las dificultades de los últimos días.
  3. c. 
    Zacarías 14:8. Habrá aguas vivas que fluirán del templo y sanearán las aguas del Mar Muerto y el desierto de Judea (Ezequiel 47:1, 8–9).
Muchas de las profecías de los últimos días mencionan tragedias como la guerra, los desastres naturales y el predominio de la iniquidad. Mas el Señor dice: Atesorad conocimiento, si estáis preparado no temeréis. (D. y C. 38:28–30.)
Las profecías que se cumplirán cuando venga el Salvador:
  1. a. 
    Zacarías 14:3–4. El Salvador estará de pie en el monte de los Olivos, y el monte se partirá por en medio (D. y C. 45:48).
  2. b. 
    Zacarías 12:10; 13:6. Los del pueblo judío que vivan en la época de la liberación de Jerusalén verán a Jesucristo y se lamentarán porque ellos como pueblo lo han rechazado como el Mesías (D. y C. 45:51–53).
  3. c. 
    Zacarías 13:2. Se destruirán las imágenes, el espíritu de inmundicia y los falsos profetas.
  4. d. 
    Zacarías 14:5. Los que estén vivos en la tierra y tengan rectitud serán arrebatados para reunirse con el Salvador; y los justos que hayan muerto resucitarán e irán también a recibirlo (D. y C. 88:96–98).
  5. e. 
    Zacarías 14:9. El Señor será Rey sobre toda la tierra y reinará durante el Milenio.
  6. f. 
    Zacarías 14:12–13; Malaquías 3:13–18; 4:1–3. Los malos serán destruidos y los justos, preservados (1 Nefi 22:15–17, 19).
El Señor ha revelado estas profecías sobre los últimos días, la Segunda Venida y el Milenio para que estemos preparados (D y C 45:34-44), porque ha dicho el Señor; Y cuando yo el Señor hube hablado estas palabras a mis discípulos, se turbaron. Y les dije: No os turbéis, porque cuando todas estas cosas acontezcan, sabréis que se cumplirán las promesas que os han sido hechas cuando la luz empiece a manifestarse, les será semejante a una parábola que os enseñaré: Miráis y observáis la higuera, y la veis con vuestros ojos; y cuando empieza a retoñar y sus hojas todavía están tiernas, decís que el verano ya está próximo; así será en aquel día cuando vean todas estas cosas, entonces sabrán que la hora está cerca. Y el que me teme estará esperando que llegue el gran día del Señor, sí, las señales de la venida del Hijo del Hombre. Y verán señales y maravillas, porque se manifestarán arriba en los cielos y abajo en la tierra. Y verán sangre y fuego y vapores de humo. Y antes que venga el día del Señor, el sol se obscurecerá, y la luna se tornará en sangre, y las estrellas caerán del cielo. Y el resto será congregado en este lugar; entonces me buscarán, y he aquí, vendré; y me verán en las nubes del cielo, revestido de poder y gran gloria, con todos los santos ángeles; y el que no me esté esperando será desarraigado. 
El presidente Ezra Taft Benson dijo: “Si vivimos de acuerdo con los mandamientos de Dios, esperaremos con gran gozo la segunda venida del Señor Jesucristo, sabiendo que con nuestro esfuerzo seremos dignos de vivir en Su presencia, por toda la eternidad, junto a nuestros seres queridos. Ciertamente nada es demasiado difícil para alcanzar esa gran meta, pero no debemos descuidarnos ni un momento. Todos los días de nuestra vida debemos demostrar que estamos dispuestos a cumplir con la voluntad del Señor esparciendo el Evangelio restaurado, expresando nuestro testimonio al mundo y dando a conocer el Evangelio a los demás” 
Malaquías enseña acerca de las bendiciones que reciben los que pagan el diezmo y las ofrendas. Malaquías 3:8–12 
La Primera Presidencia ha dicho lo siguiente: “La mejor definición que conocemos es la que el Señor mismo ha dado, es decir, que los miembros de la Iglesia deben pagar ‘la décima parte de todo su interés anualmente’, que quiere decir de todos sus ingresos. Nadie tiene el derecho de hacer ninguna otra declaración aparte de esa” (carta de la Primera Presidencia, fechada el 19 de marzo de 1970; D. y C. 119:1–4).
El Señor nos ha prometido bendiciones si pagamos el diezmo : Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotrosbendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. Y todas las naciones os llamarán bienaventurados, porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos. ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotrosbendición hasta que sobreabunde. (Malaquías 3:10–12.) 
Después de haberse referido a las bendiciones que da el Señor a los que pagan el diezmo, el presidente Gordon B. Hinckley comentó: “No me interpretéis mal. No os estoy diciendo que si pagáis un diezmo íntegro podréis cristalizar vuestros sueños de poseer una hermosa casa, un automóvil de lujo y una casa de veraneo. El Señor abrirá las ventanas de los cielos conforme a las necesidades que tengamos y no a lo que codiciemos. Si pagamos los diezmos pensando en la recompensa material, lo hacemos fundados en una razón equivocada. El propósito fundamental del diezmo es proporcionar a la Iglesia los medios necesarios para llevar a cabo la obra del Señor…
Malaquías profetiza que Elías el Profeta volverá a la tierra para restaurar las llaves del poder sellador Malaquías 4:5–6 
Malaquías profetizó que el profeta Elías vendría a la tierra antes de la segunda venida del Señor (Malaquías 4:6). Y esa profecia ya se cumplió (D. y C. 110:13–16). Elías el Profeta apareció en el Templo de Kirtland y le restauró a José Smith las llaves del poder sellador.) “Volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, Significa ser sellados por la eternidad a nuestros antepasados, a nuestros padres y a toda nuestra posteridad también a nuestros hijos. Por el poder sellador del sacerdocio y por las ordenanzas del templo para los vivos y por los muertos, las familias pueden quedar ligadas para la eternidad.
El mensaje que se halla en Malaquías 4:5–6 de volver el corazón de los padres hacia los hijos y de los hijos a los padres, se enseña también en cada uno de los Libros Canónicos (Lucas 1:17; 3 Nefi 25:5–6; D. y C. 2:1–3; José Smith— Historia 1:37–39). Si usted nota es repetido muchas veces este mensaje por la importancia del mismo.
Profecías de apariciones del Salvador
En las Escrituras se predicen por lo menos siete apariciones del Salvador en los últimos días
   a. Al profeta José Smith en la Primera Visión (Hechos 3:19–21; (José Smith— Historia 1:15–17).
  1. b. 
    En Sus templos de los últimos días (Malaquías 3:1; D. y C. 133:1–2).
  2. c. 
    En el valle de Adán-ondi-Ahmán (D. y C. 116; Daniel 7:13–14, 22; también en D. y C. 107:53–56, donde se describe una reunión efectuada en el pasado, en Adán-ondi-Ahmán, similar a la otra que tendrá lugar allí.
  3. d. 
    En Jerusalén, durante un conflicto bélico mundial conocido como la batalla de Armagedón (Ezequiel 38–39; Zacarías 12–14; Apocalipsis 11, [16:16]; D. y C. 45:47–53).
  4. e. 
    En la ciudad de la Nueva Jerusalén, en Independence, estado de Misuri, en los Estados Unidos (3 Nefi 21:24–26).
  5. f. 
    A los justos, en la Segunda Venida (Zacarías 14:5; 1 Tesalonicenses 4:16–17; D. y C. 88:96–98).
  6. g. 
    A los inicuos (D. y C. 133:42–51).

¿Cuándo tendrá lugar la Segunda Venida?

El Señor ha dicho claramente que sin duda volverá pero que nadie sabe el momento preciso de Su venida (D. y C. 39:20–21; 49:7).
El élder Richard L. Evans dijo lo siguiente: “Algunos hermanos… se acercaron al presidente Wilford Woodruff y… le preguntaron cuándo, en su opinión, habría de ser el fin, cuándo tendría lugar la venida del Maestro. A pesar de que éstas, según creo, no fueron sus palabras exactas, comunican el significado de la respuesta que él les dio: ‘Viviré como si fuera a ocurrir mañana, pero ¡sigo plantando cerezos!’ Creo que muy bien podemos aplicar esas palabras a nuestra propia vida y vivirla como si el fin fuera a tener lugar mañana, ¡pero continuar plantando cerezos! Por preocuparnos sobre aquello que está fuera de nuestro alcance, no debemos pasar por alto las oportunidades que tenemos con nuestra familia y nuestros amigos; por preocuparnos sobre los posibles hechos futuros, no debemos descuidar lo que sea necesario hacer aquí y ahora, y que esté a nuestro alcance” 
Es la última clase del antiguo testamento por este año, ha sido toda una aventura de retos y apredizaje, mi corazón rebosa de gratitud por haber trabajado este año tratando de preparar las clases del antiguo testamento en una versión de facil entendimiento, tal y como es el Evangelio de Jesucristo este blog es dedicado para mis padres, pensando en ellos fue que me inspiré para este blog asi como todas las personas que se nos dificulta un poco el aprendizaje del antiguo testamento, tengo un gran testimonio de mi Salvador y Redentor y estamos ansiosos por empezar el próximo año con la guia de estudio del nuevo testamento, en el nombre de Jesucristo Amén.

Tuesday, December 2, 2014

"Levantémonos y edifiquemos"...Lección # 47 del antiguo testamento

Cita del élder Dallin H. Oaks:                             “Es posible que… encontremos que cierto versículo de las Escrituras, de algo que se dijo con un propósito muy diferente y en una época totalmente distinta, al interpretarlo con la influencia del Espíritu Santo, contenga un mensaje personal adaptado a nuestras propias necesidades de hoy… Si procuramos aplicar las Escrituras a nuestras circunstancias particulares, ‘para nuestro provecho e instrucción’ (1 Nefi 19:23), nuestro amoroso Padre Celestial las empleará para bendecirnos de maneras totalmente personales.
Mas de alguna vez nos ha parecido que un pasaje determinado nos hablaba directamente, los acontecimientos que se estudian en esta lección ocurrieron porque un hombre encontró que un pasaje de las Escrituras, registrado ciento cincuenta años antes de su nacimiento, le hablaba directamente a él e incluso lo mencionaba por su nombre.

El rey Ciro permite a los judíos regresar a Jerusalén para reconstruir el templo (Esdras 1–6) 

En 721 a. C., cuando el reino de Israel (el reino del Norte, o sea, las diez tribus) fue capturado por Asiria, el Imperio Asirio era el más poderoso del mundo. Sin embargo, en el año 612 a. C., los babilonios destruyeron este imperio. Bajo el rey Nabucodonosor, Babilonia reinó en casi todas las tierras que los asirios habían conquistado antes. El dominio de los babilonios sobre el reino de Judá (el reino del Sur) se extendió desde aproximadamente 605 a. C., cuando llevaron cautivos a muchos judíos, hasta 587 a. C., cuando destruyeron Jerusalén. Después que Nabucodonosor murió en el año 562 a. C., el poder de Babilonia declinó rápidamente. En 539 a. C., cayó ante los medos y los persas que se habían unido bajo el mando de Ciro. Al contrario de Nabucodonosor, que había tratado con crueldad a los que conquistaba, Ciro fue un gobernante benevolente; y por tratar con bondad a los pueblos conquistados y respetar sus religiones, se ganó la lealtad de aquellos a quienes gobernaba. Poco después de haber tomado Babilonia, Ciro decretó que se debía reconstruir el Templo de Jerusalén y exhortó a los judíos de su imperio a volver a Jerusalén para reconstruirlo; además, devolvió los utensilios de oro y de plata que las tropas de Nabucodonosor habían robado del templo. (2 Crónicas 36:22–23; Esdras 1:1–3, 7. La profecía de Jeremías, a la que se hace referencia en estos versículos, decía que los judíos volverían a Jerusalén después de setenta años de cautiverio en Babilonia; véase Jeremías 25:11–12; 29:10.)
Y decretó Ciro que el templo volviera a construirse en Jerusalén Por qué sabía Ciro que el Señor quería que hiciese eso ( Esdras 1:2) y se refieren a una profecía que está en Isaías 44:28 y que lo menciona por su nombre (también Isaías 45:1–5); aunque en el Antiguo Testamento la historia de Ciro aparece antes que el libro de Isaías, este Profeta vivió unos ciento cincuenta años antes de que naciera el rey). Flavio Josefo, historiador judío de la antigüedad, comentó que Ciro, al leer su nombre en las profecías de Isaías, se sintió inspirado por el Espíritu del Señor y tuvo un gran deseo de cumplir lo que se había escrito.
Cuando Zorobabel y Jesúa condujeron al primer grupo de judíos que regresó a Jerusalén, encontraron allá a los samaritanos. Cabe mencionar que los samaritanos eran descendientes de los israelitas que escaparon en la época del cautiverio, y que éstos se habían casado con colonizadores de Asiria y de Babilonia a los que los reyes habían mandado para ocupar esa tierra.
Los samaritanos propusieron a los judíos que habían regresado ayudar a edificar y también ellos poder ofrecer sacrificios, pero ellos rehusaron permitir a los samaritanos que les ayudaran a reconstruir el templo porque no los consideraban israelitas puros. Entonces los samaritanos cuando los judíos rechazaron su ofrecimiento de ayuda Trataron de detener la reconstrucción del templo quejándose a los reyes que sucedieron a Ciro. (Esdras 4:1-5)                                                              Los trabajos en el templo finalmente se detuvieron. Hasta que varios años después se motivaron otra vez . Los profetas Hageo y Zacarías les proporcionaron una guía inspirada, Por conducto de Hageo, el Señor dijo acerca del templo a los judíos que estaban en Jerusalén, "Subid al monte y traed madera y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad y seré glorificado, ha dicho Jehová"..(Véase Hageo 1:3–4, 7–8.) A los judíos les impedía la reconstrucción del templo su actitud ya que decian " No ha llegado aún el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada" ( Hageo 1:2.) Esta misma actitud nos impiden adorar al Señor y prestar servicio en el templo regularmente.                                                               Al reanudarse la construcción, los samaritanos volvieron a intentar detenerla; pero los judíos explicaron el decreto que había promulgado el rey Ciro, y el rey Darío permitió que la obra continuara (Esdras 5–6.)  una vez que los judíos terminado el templo, hicieron la dedicación y ofrecieron sacrificio y celebraron la pascua 14 dias del mes ( Esdras 6:15–22.)

Esdras conduce a otro grupo de judíos de regreso a Jerusalén (Esdras 7–8)

De la misma forma en que el Señor inspiró al rey Ciro para que liberara a los judíos, ablandó también el corazón del rey Artajerjes para que permitiera a Esdras y a su grupo de judíos regresar a Jerusalén (Esdras 7:27–28; 11–26)......nosotros también podemos tratar de que los dirigentes gubernamentales sean más benévolos hacia la Iglesia, obedeciendo las leyes del país, hacer el bien, prepararnos para enseñar el Evangelio a todo el mundo y orar para que el Señor les ablande el corazón.
Esdras para asegurarse de que el grupo de judíos que conducía a Jerusalén estuviera protegido les pidió que ayunaran y pidió al Señor protección para poder partir de su mano. (Esdras 8:21–23, 31.) 

Nehemías va a Jerusalén y dirige a la gente para que reconstruya los muros a fin de proteger la ciudad (Nehemías 1–2; 4; 6), 

Nehemías era el copero del rey Artajerjes de Persia; éste era un cargo de confianza y de gran responsabilidad que le exigía asegurarse de que los alimentos y la bebida del rey fueran sanos. Pero, aun cuando Nehemías ocupaba ese importante cargo en Persia, también le interesaba su pueblo que estaba en Jerusalén y buscó ayudarlo cuando supo de sus dificultades

Nehemias cuando se enteró de las dificultades que encaraban los de su pueblo en Jerusalén rogó al Señor por ellos y solicitó Nehemias ir para ayudar a su pueblo y El rey le concedió a Nehemías el permiso para ir, le proporcionó guardias y una escolta para protección y lo autorizó para utilizar madera de los bosques con el fin de reconstruir los muros de la ciudad.(Nehemias 1:4-11; 2:1-5 y 2:6-8)                                                                                                                                                Y animó Nehemías al pueblo para que reconstruyera los muros que rodeaban la ciudad  (Véase Nehemías 2:17–18.)                                                                                                                       Sanbalat era gobernador de Samaria, y él y su pueblo eran enemigos de los judíos que habían regresado con Zorobabel, cuando anbalat supo de los planes de reconstruir los muros de la ciudad se disgustó en extremo y conspiraron para atacar a Jerusalén y hacerle daño (Nehemías 2:10, 19; 4:1–3, 7–8, 11.) entoncés los judíos ante esos esfuerzos por detener la reconstrucción de los muros pusieron guardia dia y noche y dijo a los nobles y oficiales "No temáis delante de ellos acordaos del Señor grande y temible y pelead por vuestros hermanos, hijos, esposas y vuestras casas, y oyendo esto se volvieron todos al muro, cada uno a su tarea" (Véase Nehemías 4:9, 13–15.)
Sanbalat pidió que parara de trabajar a Nehemías y se reuniera con él, pero el mandó mensajeros diciendole que no podia ir porque el estaba a cargo de la obra y por ir con ellos la obra cesaria (Véase Nehemías 6:1–4.) 
El élder Marvin J. Ashton aconsejó lo siguiente: “Hay ciertas personas y organizaciones que tratan de provocarnos a la polémica mediante las calumnias, las indirectas y los calificativos impropios. Cuán insensatos somos en esta sociedad moderna al permitirnos caer en la irritación, el desaliento o la ofensa ante el placer que otros parecen encontrar en maltratar nuestra posición o actuación. Nuestros principios no perderán valor como consecuencia de las declaraciones de los contenciosos. Tenemos el deber de explicar nuestra posición mediante el razonamiento, la persuasión amigable y los hechos; debemos permanecer firmes, inamovibles en los asuntos morales de esta época y en los principios eternos del Evangelio, sin entrar en polémicas con ningún individuo ni organización… Tenemos el deber de hacernos oír, de enseñar. Tenemos el deber no solamente de evitar la contención sino también de tratar de eliminarla” (véase “No tenemos tiempo para la contención”, Liahona, agosto de 1978, pág. 9).

Los del pueblo se regocijan cuando Esdras les lee las Escrituras Nehemías 8 

Después que el pueblo hubo terminado de reconstruir los muros de la ciudad, le pidieron a Esdras que trajese el libro de la ley de Moisés y delante de la congregación leyó el libro delante de todo el pueblo y estaban atentos al libro de la ley  y las leyó desde el alba hasta el el mediodia  (Véase Nehemías 8:1–3)  tomemos en cuenta que la mayoría de los judíos habían estado tanto tiempo en el cautiverio que jamás habían escuchado las Escrituras ni las habían leído.                                       Y Esdras con Nehemias, el gobernador y los levitas  para ayudar a su pueblo a entender las Escrituras leian claramente y ponian el sentido y el pueblo lloró al entender las palabras de la ley y les mandaron no entristecer porque era dia santo del Señor y el gozo de Jehová era su fuerza  (Véase Nehemías 8:8-11).

“La energía, la habilidad, el patriotismo desinteresado y la integridad personal que caracterizaban a Nehemías dieron por resultado el surgimiento de un Judá nuevo y exuberante. La restauración de Jerusalén, que había estado en ruinas durante siglo y medio, se inició. Esdras, un sacerdote justo y dedicado, se unió a Nehemías en la obra emprendida, y juntos lograron restaurar la comunidad judía en Jerusalén” 

Así como los judíos tenían la responsabilidad de reconstruir Jerusalén, los Santos de los Últimos Días tenemos el deber de edificar Sión por todo el mundo. A fin de lograrlo, debemos seguir las enseñanzas de las Escrituras y participar en la obra del templo, habrá personas que tratarán de detener la obra del Señor; tenemos que demostrar a éstas amor cristiano pero no debemos permitirles que nos distraigan de nuestra determinación de ayudar a edificar el reino de Dios.