Tuesday, February 24, 2015

“Buscad primeramente el reino de Dios”...lección # 9 del Nuevo Testamento

El élder William R. Bradford, de los Setenta, una vez habló con el obispo de un barrio cuyos jóvenes habían trabajado para ganarse el dinero para una actividad. El obispo le preguntó al élder Bradford si podría intervenir para que se diera algún tipo de reconocimiento al esfuerzo de los jóvenes. El obispo se quedó asombrado cuando el élder Bradford le dijo que no. Dijo que estaba contento de que los jóvenes hubieran trabajado tanto, pero que no era importante que recibieran un reconocimiento público por ese esfuerzo. Cuando los jóvenes decidieron donar el dinero al fondo general misional de la Iglesia en lugar de usarlo para la actividad, quisieron que se les tomara una fotografía con el élder Bradford al presentarle el dinero, y querían que se incluyeran en el periódico la fotografía y un artículo. De nuevo el élder Bradford les tomó de sorpresa cuando les dijo que no. Le dijo al obispo: “Tal vez convendría ayudar a sus jóvenes a comprender una ley mayor de reconocimiento. El reconocimiento que proviene de lo alto es silencioso; allá se llevan registros cuidadosa y discretamente. Permítales que sientan el gozo de prestar un servicio abnegado y discreto, y que lo atesoren en su alma y corazón” (Liahona, enero de 1988, pág. 73).

• ¿Qué lecciones podemos aprender de la respuesta que el élder Bradford dio a los jóvenes? lo que podemos aprender es que debemos hacer el bien por el amor que tenemos por Dios y por querer complacerle a Él, y no porque queramos recibir el reconocimiento de otras personas. Ésta es una de las características de un verdadadero discipulo de Jesucristo.

Al hablar acerca del Sermón del Monte, analicemos las cualidades de un verdadero discípulo, las cuales enseñó el Salvador en el sermón.   

1. Los verdaderos discípulos hacen lo correcto por la razón correcta.

Lean y analicen Mateo 6:1–6, 16–21.
• Jesús condeno a algunas personas por hacer cosas buenas, por ejemplo, dar limosna (a los pobres), orar y ayunar, porque lo hacian de una forma incorrecta, pues dijo: Mirad que no deis vuestra limosna delante de los hombres para ser vistos por ellos; de otra manera, no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha. Y cuando ores, no seas como los hipócritas, porque a ellos les gusta el orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles para ser vistos por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa..Y cuando ayunéis, no pongáis un semblante como los hipócritas, porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienensu recompensa.  (Mateo 6:1–3, 5, 16); Jesús se refirió a esas personas como hipócritas. ¿Qué es un hipócrita?  Una persona que finge tener ciertas cualidades pero que no las tiene; una persona que aparenta ser recta pero que no lo es. El vocablo griego que se tradujo como “hipócrita” también se puede interpretar como “una persona que finge”. (Mateo 15:8; Lucas 11:39.)
• ¿Cuál será la recompensa de las personas que hagan el bien para ser vistos por los demás? (Véase Mateo 6:2, 5, 16.) ¿Qué cosas hacemos para ser vistos por otros en lugar de hacerlas para complacer a Dios? ¿Cómo podemos purificar nuestra motivación de servir y de hacer otras obras buenas?
• En este sermón, Jesús enseñó acerca de lo que debe tener mayor valor para nosotros; (Mateo 6:19–21.) No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.¿Qué significa el hacerse “…tesoros en el cielo”? ¿Cuáles son algunos de los tesoros celestiales que debemos buscar? (En D. y C. 18:14–16 y 130:18–19 se encuentran dos ejemplos.)
• ¿Qué significa la frase “…donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”? ¿Cómo podemos saber qué es lo que atesoramos? Una manera es evaluar la cantidad de tiempo, dinero y pensamientos que dedicamos a algo.¿Qué atesoran las personas en la actualidad? 


2. Los verdaderos discípulos siguen el ejemplo del Salvador en cuanto a la manera de orar.

Mateo 6:7–13; Y al orar, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis.                      Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy el pan nuestro de cada día. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotrosperdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén.  A esta oración se le conoce como "El Padre Nuestro"• ¿De qué manera muestra el Padre Nuestro reverencia y respeto por nuestro Padre Celestial? ¿Cómo podemos nosotros mostrar lo mismo por Él al orar?
 Debemos evitar vanas repeticiones al orar tal y como muestra Mateo 6:7: "Y al orar, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos."
 • El élder Dallin H. Oaks comentó en cuanto al lenguaje que debemos usar cuando oramos: “El lenguaje especial de la oración adquiere distintas formas de expresión en los diferentes idiomas, pero el principio es el mismo. Al dirigirnos a nuestro Padre Celestial en oración lo hacemos utilizando palabras que en ese idioma expresan amor, respeto, reverencia y cercanía… Los hombres y las mujeres que deseen demostrar respeto harán el esfuerzo por aprender el lenguaje especial de la oración” (Liahona, julio de 1993, págs. 17, 20).
7:7–11.  Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿Y si le pide un pez, le dará una serpiente?, Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le piden?    • Nuestro Padre Celestial sabe lo que necesitamos aún antes de que oremos (Mateo 6:8), Aun asi es necesario que lo hagamos ya que es necesario para nuestro progreso espiritual el pedir, el buscar y el llamar (Mateo 7:7)? ¿Cómo podemos ser más diligentes en buscar la ayuda de nuestro Padre Celestial? 

• ¿Cómo debemos entender la promesa del Salvador de que “todo aquel que pide, recibe”? (Mateo 7:8.) ¿Por qué a veces no recibimos lo que pedimos en el momento o de la manera que quisiéramos? (Véase 3 Nefi 18:20.) ¿Cómo han aprendido que Dios sabe lo que es mejor para ustedes?

3. Los verdaderos discípulos tratan a los demás de manera bondadosa y equitativa.

 Mateo 6:14–15; 7:1–6, 12.

• ¿Por qué piensan que el Salvador nos manda perdonar a otros? ¿Cómo podemos volvernos más dispuestos a perdonar?
• En la Traducción de José Smith se hace un cambio a Mateo 7:1, y dice: “No juzguéis injustamente, para que no seáis juzgados; sino juzgad con justo juicio” (Guía para el Estudio de las Escrituras, Traducción de José Smith, Mateo 7:2). ¿Qué es un justo juicio? ¿Qué daño podemos hacernos a nosotros mismos y a las personas a las que juzguemos si lo hacemos injustamente (sin rectitud)? ¿Cómo podemos asegurarnos de juzgar con rectitud? (Véase Mateo 7:3–5; Moroni 7:14–18.)
• Jesús dijo que una persona que trata de corregir sin rectitud a otros es un hipócrita (Mateo 7:4–5). ¿Por qué es una señal de hipocresía el juzgar sin rectitud?
• La enseñanza en Mateo 7:12 se conoce como la Regla de Oro, "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá". ¿Qué experiencias han tenido que les han demostrado el valor de este principio? ¿Por qué seremos mejores discípulos de Jesucristo si seguimos la Regla de Oro?
El élder Marvin J. Ashton describió una reunión en la que un grupo de miembros de la Iglesia conversaban acerca de la pregunta: “¿Cómo se puede saber si alguien está convertido a Jesucristo?”:
“Durante cuarenta y cinco minutos los asistentes hicieron numerosas sugerencias [en respuesta a esta pregunta], y el discursante escribió cuidadosamente todas las respuestas en una pizarra. Todos los comentarios eran importantes y apropiados, pero al cabo de un rato, aquel gran maestro borró todo lo que había escrito. Después de reconocer que todo lo que se había dicho era importante y que apreciaba la participación del público, enseñó un principio vital: ‘Lo que nos indica mejor y más claramente si estamos progresando espiritualmente y acercándonos a Cristo es la forma en que nos tratemos los unos a los otros’”.
El élder Ashton agregó este comentario: “…la forma en que tratemos diariamente a los miembros de la familia, los amigos y los compañeros de trabajo es tan importante como algunos de los más notables principios del Evangelio a los que nos gusta dar énfasis” (Liahona, julio de 1992, págs. 21–22).

4. Los verdaderos discípulos de Dios harán Su voluntad.

Mateo 6:22–34; 7:13–29 
• ¿Por qué es imposible servir a Dios y a las riquezas (o lo del mundo)? ( Mateo 6:24.) ¿Qué bendiciones promete Dios a los que le sirven? (Mateo 6:25–33; D. y C. 11:7.)
• Jesús prometió que si “…[buscamos] primeramente el reino de Dios”, se nos dará todo lo demás que necesitemos (Mateo 6:33). ¿Qué experiencias les han ayudado a obtener un testimonio de esta promesa?
• ¿Cómo nos aleja lo mundano de la lealtad y el servicio a Dios? ¿Cuáles son algunas formas en que podemos sentirnos tentados a buscar lo del mundo antes de buscar lo de Dios?  El esperar a pagar los diezmos hasta después de comprar lo que necesitemos o queramos o el tomar la decisión de no servir en una misión por el deseo que sentimos hacia las cosas del mundo. (podrian ser algunas respuestas).
• Casi al concluir Su sermón, ¿qué enseñó Jesús acerca de entrar en el reino de los cielos? (Mateo 7:13–14, 21–23.) ¿Por qué tiene importancia el que el sendero que conduce a la vida eterna sea estrecho mientras que el que lleva a la destrucción sea espacioso?
• Al final del Sermón del Monte, Jesús relató la parábola del hombre prudente y el insensato (Mateo 7:24–27). ¿Cómo se aplica a nosotros esta parábola? ¿Cuál es la “roca” sobre la cual debemos edificar? (Helamán 5:12.) ¿Sobre qué fundamento comparable a la arena edifican su vida muchas personas?
Si lo desea, canten: “El sabio y el imprudente” (Canciones para los niños, pág. 281).

Sugerencias adicionales para la enseñanza

”Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:20).
• Jesús previno a Sus seguidores en cuanto a los falsos profetas —personas que enseñan doctrina falsa o que tratan de alejar a las personas de Cristo (Mateo 7:15). ¿Cómo podemos discernir entre los profetas falsos y los verdaderos? (Véase Mateo 7:16–20; véase también Moroni 7:5, 10–11.) ¿Cómo puede el pasaje de Mateo 7:20 aplicarse a nosotros así como a los profetas?


 Cómo buscar la viga en nuestro ojo.

La siguiente historia es acerca de la forma en que el profeta José Smith enseñó a una hermana a buscar la viga en su propio ojo en lo concerniente a una ofensa personal:
Una mujer acudió al profeta José Smith molesta por algunas cosas que había dicho acerca de ella otro miembro de la Iglesia. El Profeta le dijo que si lo que había dicho el hombre no era verdad, no debía hacer caso, porque la verdad sobreviviría pero la mentira no. La mujer sentía que los comentarios no eran verdad, pero no quedaba satisfecha con hacer caso omiso del asunto. Entonces el Profeta le dijo lo que hacía él cuando estaba en la misma situación:
“Cuando un enemigo relataba una historia de escándalo acerca de él, lo cual había sucedido con frecuencia, antes de juzgar a la persona, se detenía y permitía que su mente se remontara al lugar y a la hora y el ambiente de la historia para ver si había hecho o dicho algo sobre lo cual se pudiera haber elaborado dicha historia. Si se daba cuenta de que lo había hecho, decía que en su corazón perdonaba a su enemigo y se sentía agradecido de haber recibido una amonestación en cuanto a alguna debilidad que no sabía que tenía”.
El Profeta le dijo a esa hermana que debía pensar detenidamente y recordar si había inconscientemente dado lugar para que el hombre dijera lo que había dicho. Después de pensarlo mucho, ella decidió que así era, le dio las gracias al Profeta y partió. (Véase de Jesse W. Crosby, citado en They Knew the Prophet, recop. por Hyrum L. Andrus y Helen Mae Andrus, 1974, pág. 144.)

 Actividad para jóvenes.

Escriba en tarjetas separadas cada una de las frases de Mateo 6 y 7 que aparecen a continuación:
No sepa tu izquierda (6:3)
Lo que hace tu derecha (6:3)
Tu Padre que ve en lo secreto (6:6)
Te recompensará en público (6:6)
No uséis (6:7)
Vanas repeticiones (6:7)
[Perdonad] a los hombres (6:14)
Sus ofensas (6:14)
Haceos (6:20)
Tesoros en el cielo (6:20)
No podéis servir (6:24)
A Dios y a las riquezas (6:24)
Buscad primeramente (6:33)
El reino de Dios (6:33)
Saca primero la viga (7:5)
De tu propio ojo (7:5)
Pedid (7:7)
Y se os dará (7:7)
Buscad (7:7)
Y hallaréis (7:7)
Guardaos (7:15)
De los falsos profetas (7:15)
Por sus frutos (7:20)
Los conoceréis (7:20)
Coloque las tarjetas hacia abajo sobre la mesa. Divida a los miembros de la clase en dos equipos, y permita que por turnos esos equipos escojan dos tarjetas; si éstas forman un par, el equipo las quita de la mesa, y toma otro turno. Si las tarjetas no forman un par, el equipo debe volver a colocarlas en su posición original y es el turno del otro equipo. Continúen hasta que se formen todos los pares.
Comparto estas verdades del Evangelio en el nombre de Cristo Amén.

No comments:

Post a Comment